
Foto por: visitbath
Resulta curiosa una visita a la localidad inglesa de Bath. Si uno se fija parece un parque temático dedicado a Jane Austen y, sin embargo, la escritora apenas vivió allí 6 años, entre 1800 y 1806, y además no era un lugar que le gustara precisamente.
Pero en Bath han sabido rendirle homenaje con creces -y sacarle rentabilidad turística, todo hay que decirlo- y, así, una visita a la ciudad no sólo permite conocer el Jane Austen Centre, un museo ubicado en una casa georgiana que está a pocos metros del número 25 de Gay Street, donde ella residió en 1805, sino también realizar itinerarios temáticos por los sitios que conoció y, sobre todo, celebrar un evento en su honor.
Este último, denominado Jane Austen Festival se lleva a cabo en septiembre: este año 2012 será del 14 al 22 y cumplirá su 12º edición. Al igual que en ocasiones anteriores el programa está compuesto por una serie de actividades variadas con el denominador común de la vida de la escritora -no muy feliz pues tuvo varios desengaños amorosos que la dejaron soltera y murió relativamente joven, a los 41 años- y sus creaciones literarias.
Las obras de Austen tienen la característica peculiariedad de aglutinar a una legión de seguidores, sobre todo seguidoras, fidelísimas y entusiastas, en muchos países. Las adaptaciones cinematográficas de Sentido y sensibilidad y Orgullo y prejuicio engrosaron aún más la fama y las ventas de las novelas, aunque no hay que olvidar otras como Emma o las que se publicaron póstumamente, como Persuasión y La abadía de Northanger.
Por tanto, no es de extrañar que centenares de fans aprovechen la ocasión para protagonizar el momento más vistoso y divertido del festival, el desfile en el que todos salen ataviados a la moda de la época durante el primer sábado, partiendo del obelisco de Queen Square a las 11:00. El estilo Imperio, con levitas, chistera, botas de caña y bastón para ellos -salvo los que van de militares, con la casaca roja-, junto a los vestidos largos, sueltos y vaporosos que ellas combinaban con sombreros tipo caperuza, sombrillas y peinados cortos de rizos, llena las calles del centro de Bath, haciéndola regresar a principios del siglo XIX. Más de 400 personas se juntaron la última vez y hay parejas que se casan de esa guisa.
Esos 9 días se organizan charlas, conferencias y presentaciones de libros sobre la autora o sus novelas. Asimismo se puede disfrutar de conciertos (destacan los cantos gregorianos en la iglesia), representaciones teatrales (las obras de Austen se prestan a ser adaptadas a ese medio con facilidad), recorridos guiados por los lugares que conoció la escritora, caso de las termas romanas (que, por cierto, no le gustaban), la abadía, el Circus… Por supuesto, tampoco falta un clásico como tomar el té a media tarde.
Una ocasión, pues, recomendable para los lectores y devotos de una de las mejores representantes de la literatura inglesa. La forma más directa de llegar es mediante vuelos baratos a Bristol (su aeropuerto está a 32 kilómetros), aunque para muchos será más fácil viajar a Londres y desplazarse desde allí a Bath en tren.













