huelva espana
Foto por: wikimedia

Cincuenta días después de la Pascua de Resurrección la Iglesia Católica celebra Pentecostés, la venida del Espíritu Santo, en realidad una cristianización de la Pascua del Cordero judía que conmemoraba la entrega de las tablas de la Ley en el Sinaí a Moisés. Y probablemente la celebración por excelencia en España sea la romería del Rocío que culmina ese domingo (este año de 2011 cae en el 12 de junio) en la ermita del mismo nombre en Huelva.

El evento tiene dos partes. La primera es el camino que hacen las decenas de miles de peregrinos -rocieros- saliendo de diversos sitios de Andalucía hacia la localidad onubense de Almonte, villa donde se fundó la Hermandad Matriz en el siglo XIV, mucho antes de que se fueran creando otras hasta el número actual, que supera la centena. Vistiendo los trajes camperos, los devotos realizan un itinerario fijo a pie, a caballo o en los carros típicos andaluces, engalanados con flores.

Empiezan una semana antes de la fecha, teniendo en cuenta que el viaje implica pasar al menos cuatro noches de ruta, momentos especialmente recordados porque se cena, se canta y se baila en un ambiente de fraternidad. Uno de los puntos de paso es el Parque Nacional de Doñana, ecosistema protegido donde los daños que suele causar el paso de la columna han llevado a desarrollar una reglamentación estricta que , por ejemplo, impida el paso de coches y todoterrenos, ajenos de todas formas a la tradición.

La segunda fase ocurre al llegar a la aldea de El Rocío. El sábado se celebra una Presentación de Hermandades ante la ermita, desde mediodía hasta las diez de la noche para dar tiempo a que lleguen todas, pues el flujo es incesante. A medianoche se desarrolla el Rosario de Almonte, procesión que sirve, entre otras cosas, para invitar a todos al Gran Rosario del día siguiente que seguirá a la misa oficiada por el obispo. Todo queda preparado así para el gran momento: la madrugada del lunes -no hay hora fija-, cuando se produce el Salto de la reja para entrar en el templo y sacar la imagen de la Virgen, privilegio exclusivo de los peregrinos almonteños. La Virgen encabeza una procesión por el pueblo que dura varias horas de devoción, emociones y satisfacción.

Al amanecer toca regresar desandando el camino y empezar la cuenta atrás para el año siguiente. Todos los interesados en ver de cerca o vivir este singular acontecimiento catalogado como Fiesta de interés internacional no tienen más que planear su participación y buscar alguno de los vuelos baratos a región.